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POR QUÉ NO SE DEBE PASAR AL ROMA AETERNA SIN HABER HECHO TODOS LOS EXERCITIA LATINA

Ahora que hemos comenzado a recibir alumnos en nuestro curso en Vídeo La literatura latina en sus textos en el que trabajamos los manuales de la serie Lingua Latina per se illustrata Roma Aeterna y las antologías de autores latinos preparadas por el mismo profesor Hans H. Ørberg, nos llegan a menudo peticiones de información de estudiantes -algunos de ellos incluso licenciados de Clásicas- diciendo que les gustaría matricularse directamente en este curso "porque el libro Familia Romana lo entiendo bien, pero al pasar al Roma Aeterna ya no puedo con él."

A todos ellos les doy la misma respuesta:

No aconsejo comenzar directamente con el curso de La Literatura Latina en sus Textos, salvo que previamente se hayan REALIZADO TODOS Y CADA UNO DE LOS EJERCICIOS del libro Familia Romana contenidos en el cuaderno Exercitia Latina I.

La razón es la siguiente: el libro Familia Romana no es un libro de lectura, sino un libro de estudio. El latín que se presenta desde el principio hasta el final es artificial e intencionadamente fácil porque lo que se pretende con él es precisamente que el alumno sea capaz de comprender inmediatamente a través de frases muy sencillas los fenómenos gramaticales y que después los practique.

Por eso un alumno que tan solo lea el texto de Familia Romana se puede llevar a engaño pensando "yo esto lo entiendo todo"... pero luego al dar el salto al  manual Roma Aeterna ve que al cabo de dos o tres capítulos no es capaz de comprender casi nada, pues ahí ya lo que se encuentra son textos de latín literario: primero elaborados por el propio autor, pero en seguida textos originales adaptados y al llegar a la mitad del libro textos literarios sin adaptar de altísima dificultad, escogidos entre los más complejos de la literatura latina.

La explicación es que el libro Familia Romana no es un libro para aprender latín "leyendo" sino un texto ejemplar que sirve para entender per se los fenómenos gramaticales.

Por eso la clave del método no es la lectura del texto, sino la práctica de los ejercicios recogidos en el libro Exercitia Latina I y el análisis pormenorizado de los fenómenos gramaticales que deben ser explicados y analizados por un profesor o -en su defecto- con ayuda del manual Latine Disco. Por eso mi consejo es que siempre -incluso alumnos que vienen a mí con la licenciatura de Filología Clásica- empiecen el método desde cero HACIENDO TODOS LOS EJERCICIOS.

Esa es la única forma de que toda la gramática y el vocabulario quede perfectamente asimilado, y haciéndolo así la transición al Roma Aeterna es perfectamente suave y paulatina.

Si además -como hacemos nosotros en el Curso de Latín en Vídeo- el estudio de los últimos diez capítulos del manual Familia Romana lo acompañamos con la lectura y trabajo del excelente libro Fabulae Syrae -con el que ampliaremos nuestro vocabulario en unas 500 palabras más y repasaremos concienzudamente toda la gramática vista- al llegar al manual Roma Aeterna nos encontraremos con que la transición no nos plantea ningún problema y en poco tiempo descubriremos -con enorme satisfacción- que somos capaces de leer de corrido y con la misma facilidad con que leíamos las primeras páginas del Familia Romana textos de Virgilio, Plauto, César, Ovidio, Tito Livio, Petronio o Salustio